Perfil de las prostitutas en españa prostitutas en santiago

perfil de las prostitutas en españa prostitutas en santiago

Como reacción a las teorías sociobiologicistas y psicobiologicistas y funcionalistas, en la década de surge el constructivismo, siendo el resultado de algunas investigaciones históricas, antropológicas y sociológicas sobre la masculinidad. Desde esta perspectiva, el género es socialmente construido y no biológicamente determinado.

Desde la escuela de la Cultura y Personalidad, Margaret Mead afirmaba que el género es una construcción social y no el resultante de una base biológica, siendo la cultura la causa decisiva de las variaciones de las identidades del género. En esta teoría, las relaciones de poder ocupan un lugar central en la explicación de la sociedad, de las identidades y de las formas de relación de los hombres con los otros hombres y con las mujeres.

Poder y dominación masculina entre los Baruya de Nueva Guinea Godelier, En este texto, Godelier subraya que lo que define al género es la acción simbólica colectiva. Mediante el proceso de constitución del orden simbólico en una sociedad se fabrican las ideas de lo que deben ser los hombres y las mujeres, y esta simbolización de la diferencia sexual, se produce un imaginario con una eficacia política contundente: Otro autor, Nelson Minello, destaca las ventajas de abordar la masculinidad como parte de las relaciones de género, pues permiten comprender tanto los planos individuales como el social: Bourdieu percibe la "dominación masculina" como un orden social que no necesita justificación, pues resulta la visión hegemónica expresada en los discursos dominantes.

Para este autor, la "dominación masculina" comporta una dimensión simbólica, donde el dominador -el hombre- debe conseguir obtener del dominado -la mujer-, una forma de adhesión que no se basa en una decisión consciente, y sí en una sumisión inmediata y prereflexiva de los cuerpos socializados. Bourdieu estima que la "dominación simbólica masculina" consiste en el uso de la "autoridad moral" del poderoso para conseguir que sus subordinados acepten la visión de la realidad propia del dominante Bourdieu, El grupo dominante, para mantener su posición, construye y difunde una ideología que es aceptada por el grupo dominado, de forma que éste acaba interiorizando y aceptando su subordinación.

La sombra de la homosexualidad y de la homofobia también determina que los hombres no tengan verdaderos amigos íntimos y que procuren siempre mantener una distancia emocional considerada segura Gilmore, Por todo esto, la exaltación de la virilidad es la mejor forma de "exorcizar" el fantasma de la homofobia Gómez y Pérez, Por su parte, Connell plantea que la masculinidad es una dimensión del orden de género que remite a una estructura de relaciones sociales.

Así, de acuerdo con Connell, la estructura de género tiene cuatro dimensiones en las cuales se inserta la masculinidad: Este autor enfatiza el género como una estructura amplia, que envuelve razas, clases, etnias, orientaciones sexuales, religión y nacionalidad, y no percibe una dimensión internacional.

Connell parte de la existencia de masculinidades hegemónicas y subordinadas algunas segregadas y estigmatizadas. Las teorías feministas postmodernas, teorías queer, con Beatriz Preciado y Judith Butler como referentes principales, construyen un movimiento antinormativo que no persigue la integración, ni el reconocimiento de derechos civiles para lesbianas y gays , y que surge como reacción al boom de la identidad que se dio en Estados Unidos en los años ochenta.

Las identidades de género las presenta como un proyecto flexible y siempre abierto a la creatividad personal Preciado, A continuación, en el siguiente epígrafe, pasamos a comparar las tipologías de clientes de prostitución que se incluían en algunos de los anteriormente comentados trabajos de investigación que se llevaron a cabo en España y en otros países, y relacionamos las motivaciones de dichos clientes con las teorías de la masculinidad.

Tipologías de clientes de prostitución. En algunas de ellas se estudia al consumidor de sexo de pago indirectamente. Este es el caso del trabajo de Barahona, donde se analiza la prostitución a través de las opiniones plasmadas en una encuesta que se realiza a hombres y mujeres consuman, o no sexo de pago Barahona, , o también de la investigación de López Riopedre, donde se caracteriza al cliente de prostitución a través de las opiniones que las prostitutas tienen de sus clientes López Riopedre, Nuestra selección se basa en que, en estos trabajos se establece una tipología de clientes de sexo de pago a partir de entrevistas a los propios clientes en las que desvelan los motivos que tienen para demandar servicios de sexo de pago.

Una de las investigaciones extranjeras se realizó en Suecia Manson, y la otra en Francia Legardinier y Bouamama, Todos estos trabajos se llevaron a cabo entre los años y De hecho, podemos encontrar en todas ellas dos grupos de clientes. Tal y como veíamos anteriormente, la dominación es la clave de la masculinidad para los autores de las teorías constructivistas Godelier, ; Bourdieu, ; Connell, y de las teorías queer Butler, , por lo que podemos afirmar que los clientes que buscan en la prostitución satisfacer su necesidad de dominación estarían, pues, reforzando su masculinidad.

En algunas investigaciones se identifica dentro de este grupo otros subgrupos: La sociabilidad es otro de los rasgos de la masculinidad que destacan la mayoría de los autores de las teorías de la masculinidad, ya que ésta se manifiesta delante del grupo de pares masculinos. Así, para los varones de este segundo grupo, la prostitución refuerza su masculinidad a través del papel de socialización que desempeña la prostitución. En tres de las seis investigaciones Manson, ; López Baringo, ; Gómez y Pérez, se identifica dentro de este grupo un subgrupo, los jóvenes, quienes utilizan la lógica consumista en sus narraciones discursivas.

Otro subgrupo es el del cliente "crítico", que se vio coaccionado por el grupo de pares a consumir sexo de pago, pero que a posteriori se siente arrepentido de su acción Gómez y Pérez, y Si en el pasado el rol del hombre era el de protector y proveedor de la familia, actualmente la virilidad se construye a través de una "compulsiva vida sexual".

En la investigación de Legardinier y Bouamama se recoge en el discurso de los clientes de prostitución su lamento por la pérdida de los valores tradicionales donde ellos dominaban y la mujer se sometía dócilmente. La prostitución como elemento de socialización emerge en el estudio de los clientes de Japón realizado por Allison , de los clientes de Brasil elaborado por Pasini , y de los españoles efectuado por López y Baringo Para finalizar, la necesidad de aumentar la frecuencia o la variedad de las relaciones sexuales aparecen en el estudio de los clientes de Inglaterra realizado por Farley et al.

Contrariamente a lo esperado, la prostitución ha adquirido una relevancia insospechada e impredecible en el contexto de liberalización sexual que hacía pensar en su paulatina desaparición. Los individuos analizados desplegaron su perspectiva emic particular sobre estas razones, causas e impresiones en torno al consumo de sexo de pago, pero es desde la perspectiva "etic" desde donde se pueden interpretar en su total dimensión.

A partir de la perspectiva teórica empleada del frame analysis y de las significaciones sociológicas, se ha podido llegar a comprender esta realidad social.

La identidad masculina dominante se centra en un falocentrismo narcisista que desplaza al modelo tradicional padre-protector-proveedor y se construye en relación a los "otros" varones, siendo en los espacios prostitutivos donde se ampara, reproduce y legitima este tipo de identidad masculina. Los elementos en los que se apuntala esta dimensión son: Estos elementos originan un impecable código compartido por los sujetos virilizados: En este contexto, la prostitución resulta un síntoma de una forma de vivir la sexualidad misógina, violenta y cruel que, en el contexto europeo, se ha abordado de diferentes maneras: El feminismo y la subversión de la identidad , Editorial Paidós, Barcelona.

Global Survey , disponible en www. Concepciones culturales de la masculinidad. Consumo de prostitución en España: En España, la prostitución es una actividad "alegal", no se persigue ni se promueve.

Desde el año reforma del artículo Esto propició la necesidad de un contingente de población eminentemente femenina, que garantizara esta actividad en los burdeles. Desde entonces, la cara de la mujer prostituida pasó a ser la de una mujer que se encuentra en situación de necesidad: De los mil cuestionarios fueron respondidos 13 mil uno de cada once y se realizó un tratamiento estadístico de unos seis mil, muestra final que fue seleccionada por un Comité Científico de Control que se basó en la diversidad y heterogeneidad.

Las motivaciones que ellos argumentan en sus "narrativas del yo" para ser consumidores, oscilan desde la vivencia de limitaciones, ansiedades, carencias, dificultades, miedos, etc.

Estos postulados han sido muy cuestionados desde las teorías queer encabezadas por Judith Butler o desde la biología por investigadoras como Anne FaustoExterling Licenciada en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid.

Profesora de Sociología en la Universidad de Vigo. Nuevas miradas sobre el género, la sexualidad y la etnicidad. Andavira, España, coord. México y otras realidades II, Andavira, España, Rosa María Verdugo Matés. Es profesora de la Universidad de Santiago de Compostela. El resultado de su labor investigadora se materializa en la elaboración de artículos, capítulos de libro, libros y actas de congresos. Es eso también prostitución? Yo no juzgo ni a la prostituta ni a quien se casa con alguien pensando solo en su dinero.

Las que lo hacen es porque no han tenido opciones en la vida para poder elegir. Si los que usan esos servicios se sienten mejor convenciendose de lo contrario, pues muy bien, pero la realidad es otra. Es verdad que también participa de un instinto animal, ciertas perversiones estimulan la mente humana porque obviar eso, forma parte de nuestra naturaleza. Pero es que la prostitución es un negocio y un comercio, es ese matiz de mercantilismo el que dota de singularidad a la prostitución.

Exactamente a eso me refiero, a 'yo creo que Yo creo que el valor del sexo es inapreciable. No creo que ninguna mujer normal quiera estar con hombres que ni quieren o desean.

No me compensa otra cosa. Su aspecto no denota opulencia ni, por supuesto, que se dedica a la prostitución. Viste jeans y camiseta oscura ancha. Desprende un perfume agradable a Escada. Sigue leyendo el reportaje completo en mujerhoy.

Todas las noticias de sociedad. El FBI libera a menores víctimas de explotación Homenaje a los abuelos del municipio el Día del Abuelo.

Ofrecen servicios sexuales para mantener un elevado tren de vida y lo hacen sin remordimientos. Son estudiantes que han elegido libremente llevar una doble vida. Se costean la carrera con servicios sexuales. En Vídeo Toda la actualidad de Sociedad.

Perfil de las prostitutas en españa prostitutas en santiago -

Los estudios de género analizan las relaciones asimétricas de prostitutas rivas prostitutas pasion y oportunidad que cada individuo tiene en la sociedad en función de su cuerpo sexual Ortner, Esta autora, seguidora de la línea freudiana, afirma que el camino masculino configura un desvío y un camino hecho de inseguridad, pues los orígenes de la autoidentidad masculina se constituyen con un profundo sentimiento de pérdida por parte de quien fue adulto amado y en quien confiaba: perfil de las prostitutas en españa prostitutas en santiago Dos meses después de introducirse en prostitutas puerto sagunto prostitutas negras en madrid furtivo mundo comenzó su carrera universitaria. Acaba hablando de que la prostitución es una situación de desigualdad entre hombre y mujer. Los precios que se pagan por sexo son abismales dependiendo de la zona donde se compre el cuerpo. Exactamente a eso me refiero, a 'yo creo que Los autores Bajos et al. Desde entonces, la cara de la mujer prostituida pasó a ser la de una mujer que se encuentra en situación de necesidad: Las autoras concluyen que la gran mayoría de los hombres que utilizan la prostitución se sienten excitados por la idea de lo ilícito, por la trasgresión, y también por estar con una mujer "a la que le gusta sentirse sucia".

No tiene hijos como Paola, pero le envía dinero a su madre. Que uno tenga que venir a acostarse con personas mayores, a veces vienen borrachos".

Eso, de hecho, causó enojo entre las trabajadoras sexuales colombianas de Saravena, cuando todavía había muchas colombianas aquí. En algunas partes de Colombia las mujeres cobran Y porque obvio ya estoy cansada de esto.

Pero reflexiona unos instantes, como haciendo cuentas, y agrega: Si me sale algo mejor, pues no vuelvo". También quiere cambiar de trabajo: En estas publicaciones los autores reflexionan en torno a una aparente paradoja: El primero, formado por hombres que les costaba relacionarse con mujeres y que tenían problemas afectivos, recurriendo al pago para evitar un posible rechazo. El segundo, constituido por varones que salían en grupo para divertirse, suponiendo para ellos el consumo de sexo una actividad de ocio.

El tercero, integrado por hombres casados que deseaban tener relaciones extramaritales y la prostitución les parece una infidelidad menor y que no conlleva compromisos duraderos. El cuarto, formado por varones que tenían crisis de pareja y buscaban en el pago de servicios sexuales cierta venganza en lugar de afrontar sus problemas de pareja. En otras ocasiones se trataba de hombres que no tenían relaciones sexuales con sus parejas y que buscaban compañía para desahogarse de sus problemas.

Algunos de ellos se encontraban confusos en la forma de relacionarse con las mujeres debido a los nuevos roles y exigencias que las mujeres españolas reclaman en la sociedad española actual López y Baringo, Dentro de los que reconocieron haber pagado servicios de prostitución, Esta investigación también nos muestra que existen diferencias de opinión acerca de la prostitución entre hombres y mujeres.

Respecto a la visión que se tiene de la prostitución, 15 por ciento de las mujeres encuestadas lo ven como una manifestación de violencia de género frente a siete por ciento de los hombres. En cuanto a la actitud que mantienen los encuestados hacia quienes pagan por sexo, las mujeres eligen como primera opción la tolerancia, pero la segunda es el desprecio y la tercera la desconfianza. En cambio, los hombres encuestados ven con tolerancia y con normalidad el hecho de que haya quien pague por sexo Barahona, También en el año Meneses Falcón analiza en el artículo "Factores motivacionales en una muestra de hombres españoles que pagan por servicios sexuales" los motivos que tienen los hombres para pagar sexo a partir de la realización de entrevistas.

De las catorce razones para pagar por sexo las tres con las que los clientes estaban en mayor acuerdo fueron poder elegir a distintas mujeres El segundo factor, "necesidad", estaba compuesto de dos variables: El tercer factor, "distracción", lo componían aquellos motivos que se relacionaban con entretenerse, poder elegir distintas personas y tener menos problemas.

El cuarto factor, "riesgo", formado por motivos relacionados con el arriesgarse, consumir cocaína y curiosidad. En , Díez Gutiérrez publicó el artículo "El papel de los hombres en la prostitución Para él, los hombres han experimentado una pérdida de poder y de masculinidad tradicional, y no consiguen crear relaciones de reciprocidad y respeto con las mujeres con quienes se relacionan, buscando la compañía de las prostitutas para experimentar una sensación de dominio y control total Díez, En este trabajo se elabora una tipología de clientes desde la perspectiva de las prostitutas.

Se trata de una investigación llevada a cabo con trabajadoras sexuales brasileñas y colombianas que trabajan en pisos de contactos en las ciudades gallegas de Lugo, A Coruña y Santiago de Compostela. Gómez y Pérez publicaron en el año el libro Prostitución: En este trabajo se realizaron 17 entrevistas a clientes, cinco entrevistas a grupos de discusión a colectivos masculinizados, 5 seis entrevistas a mujeres en prostitución, dos entrevistas a transexuales en prostitución, tres a dueños y gerentes de clubes de alterne, una a un trabajador de un club y tres a técnicos de servicios sociales que trabajan en este tema Gómez y Pérez, Posteriormente, estas autoras amplían esa investigación durante el periodo a todo el territorio español, gracias al apoyo del Instituto de la Mujer del Gobierno de España, publicando sus resultados en el libro El putero español: Para analizar las narraciones obtenidas y producidas por los hombres consumidores de prostitución optan por aplicar el marco teórico del frame analysis Gerhards, ; Goffman, con el fin de estructurar coherentemente sus relatos y clasificarlos en categorías para mejorar el manejo y comprensión de las mismas.

Esta investigación ha identificado cuatro tipologías o tipos ideales de cliente. El primero, el cliente "misógino", caracterizado por su odio a la mujer, que afirma que la mujer desea ser sometida. Dentro de este grupo se identifica una subcategoría, asociada a hombres cultos y con conciencia política y que buscan cierta especialización y calidad en el objeto comprado: El tercer tipo, el cliente "amigo", que muestra empatía con las situaciones que sufren las mujeres que ejercen la prostitución pero no deja por ello de consumir.

Tal y como se desprende de las diferentes investigaciones que hemos analizado, el consumo de sexo de pago por parte de los varones se deriva de una forma concreta de entender el "ser hombre". Así, si en el pasado los valores tradicionales del varón eran la paternidad responsable y el rol de protector y proveedor de la familia, hoy en día la virilidad se construye a través de una "compulsiva vida sexual" que se presume delante del grupo de pares masculinos.

Para entender mejor estos cambios del rol masculino en la sociedad actual, en el siguiente epígrafe realizamos un recorrido por las diferentes teorías de la masculinidad. El género es uno de los portadores de los mecanismos centrales mediante los cuales el poder y los recursos son distribuidos en una sociedad, siendo a través de ellos cómo los individuos modelan los significados de sus vidas.

Los estudios de género analizan las relaciones asimétricas de poder y oportunidad que cada individuo tiene en la sociedad en función de su cuerpo sexual Ortner, Se entiende por "género" la construcción sociocultural e histórica que cada sociedad realiza sobre uno y otro sexo. De acuerdo con Joan Scott , el "género" es una categoría social impuesta a un cuerpo sexuado: Existen diferentes teorías para comprender la construcción de las identidades masculinas.

En primer lugar, las teorías sociobiologicistas y psicobiologicistas que ya han sido muy cuestionadas en estudios recientes por diferentes científicos sociales, como Giddens , Minello y Connell En segundo lugar, las teorías funcionalistas, que han fungido como legitimadoras de los órdenes sociosexuales hegemónicos en las sociedades occidentales. En tercer lugar, las teorías constructivistas, que inicialmente recogen los planteamientos estructuralistas no ortodoxos como los desarrollados por Godelier , Bourdieu o Connell Y, en cuarto lugar, las teorías queer.

Las teorías sociobiologistas y psicobiologistas se desarrollan dentro del feminismo cultural -de Carol Gilligan y Adrianne Rich , entre otras- y del feminismo de la diferencia. Por su parte, la psicóloga Nancy Chodorow afirma que solo a través de la separación de la madre, el individuo consigue formar su identidad de género masculina.

Esta autora, seguidora de la línea freudiana, afirma que el camino masculino configura un desvío y un camino hecho de inseguridad, pues los orígenes de la autoidentidad masculina se constituyen con un profundo sentimiento de pérdida por parte de quien fue adulto amado y en quien confiaba: Desde la visión funcionalista, el "papel social" se define como un modelo de desempeño relacionado a una posición social que garantiza la integración y la armonía social.

La principal figura, Talcott Parsons , considera que para el buen funcionamiento del grupo familiar tiene que darse una distribución de los papeles sociales del padre y de la madre. Como reacción a las teorías sociobiologicistas y psicobiologicistas y funcionalistas, en la década de surge el constructivismo, siendo el resultado de algunas investigaciones históricas, antropológicas y sociológicas sobre la masculinidad.

Desde esta perspectiva, el género es socialmente construido y no biológicamente determinado. Desde la escuela de la Cultura y Personalidad, Margaret Mead afirmaba que el género es una construcción social y no el resultante de una base biológica, siendo la cultura la causa decisiva de las variaciones de las identidades del género.

En esta teoría, las relaciones de poder ocupan un lugar central en la explicación de la sociedad, de las identidades y de las formas de relación de los hombres con los otros hombres y con las mujeres. Poder y dominación masculina entre los Baruya de Nueva Guinea Godelier, En este texto, Godelier subraya que lo que define al género es la acción simbólica colectiva.

Mediante el proceso de constitución del orden simbólico en una sociedad se fabrican las ideas de lo que deben ser los hombres y las mujeres, y esta simbolización de la diferencia sexual, se produce un imaginario con una eficacia política contundente: Otro autor, Nelson Minello, destaca las ventajas de abordar la masculinidad como parte de las relaciones de género, pues permiten comprender tanto los planos individuales como el social: Bourdieu percibe la "dominación masculina" como un orden social que no necesita justificación, pues resulta la visión hegemónica expresada en los discursos dominantes.

Para este autor, la "dominación masculina" comporta una dimensión simbólica, donde el dominador -el hombre- debe conseguir obtener del dominado -la mujer-, una forma de adhesión que no se basa en una decisión consciente, y sí en una sumisión inmediata y prereflexiva de los cuerpos socializados. Bourdieu estima que la "dominación simbólica masculina" consiste en el uso de la "autoridad moral" del poderoso para conseguir que sus subordinados acepten la visión de la realidad propia del dominante Bourdieu, El grupo dominante, para mantener su posición, construye y difunde una ideología que es aceptada por el grupo dominado, de forma que éste acaba interiorizando y aceptando su subordinación.

La sombra de la homosexualidad y de la homofobia también determina que los hombres no tengan verdaderos amigos íntimos y que procuren siempre mantener una distancia emocional considerada segura Gilmore, Por todo esto, la exaltación de la virilidad es la mejor forma de "exorcizar" el fantasma de la homofobia Gómez y Pérez, Por su parte, Connell plantea que la masculinidad es una dimensión del orden de género que remite a una estructura de relaciones sociales.

Así, de acuerdo con Connell, la estructura de género tiene cuatro dimensiones en las cuales se inserta la masculinidad: Este autor enfatiza el género como una estructura amplia, que envuelve razas, clases, etnias, orientaciones sexuales, religión y nacionalidad, y no percibe una dimensión internacional.

Connell parte de la existencia de masculinidades hegemónicas y subordinadas algunas segregadas y estigmatizadas. Desde los 10 a los 25 euros. Y mientras lo cuenta, se apea de un vehículo una jovencísima y bella mujer rubia de ojos azules. Prefiere no pronunciar una palabra. La Policía Nacional de Villaverde confirma que la zona es peligrosa para estas chicas, mayoritariamente del Este de Europa. La actividad es continua durante las 24 horas.

En Montera y en la zona de Triball barrio de Malasaña , la cuota no es muy superior.

0 comments
Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *